El antes y el después de nuestro mural MUMA en Capitanejo, Santander.


✊ El muro deja de ser frontera y se vuelve voz. Aquí, el arte no decora: denuncia, recuerda y reconstruye. Cada trazo es memoria de resistencia, cada color una afirmación de vida digna. Pintamos para existir sin miedo, para nombrarnos libres, para ocupar el espacio que siempre ha sido nuestro.
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