Mi casa es un volcán
Después de haber vivido uno de los acontecimientos mas impactantes para nuestras vidas, familias y comunidades;
el terremoto del pasado 10 de agosto, fue uno de esos momentos que nos invitó a replantearnos, qué es lo verdaderamente importante y nos recordó que como seres humanos, habitantes de este planeta, debemos volver nuestra mirada a la tierra y habitarla con respeto, con amor y agradecimiento.
Entendemos que podemos ser solo una especie animal mas sobre el planeta, sin embargo nuestros impactos sobre ella son muy grandes y pueden ser irreversibles, por esto, tenemos una gran responsabilidad, en el cuidado y guardianaje del territorio y fomentar acciones que promuevan la esperanza y el trabajo en red.
Como parte de la implementación de nuestro proyecto Mi casa es un Volcan: Kumanday, floreciendo la vida en común- unidad (2026), fue posible llevar un taller de teatro y expresión corporal, a niños de la vered…



