En muchas familias, el cuerpo sigue siendo un territorio de control. En Navidad, los comentarios “inofensivos” disciplinan, comentarios como: “te veo más pesada”, “deberías cuidarte”.


No son comentarios de preocupación, es gordofobia normalizada, nos han enseñado que lo normativo son los cuerpos estereotipados, sanos, delgados y la familia muchas veces reproduce esa norma.
Por eso, cuando habitamos el cuerpo sin pedir perdón resistimos a un sistema que nos disciplina y que quiere modificar nuestros cuerpos para que nos acomodemos en lo que reconocen como "bello".
Que esta navidad la mesa no sea un tribunal disfrazado de cuidado. ✊🏻

























